
Emilio Azcárraga se robó todas las miradas en las instalaciones de Coapa tras llegar de una manera inesperada y con mucho estilo, causando revuelo entre aficionados, trabajadores del club y curiosos que se encontraban en el “Nido”. En lugar de aparecer en una camioneta blindada o en un vehículo de lujo moderno, el jefe del América decidió marcar diferencia con una entrada elegante que rápidamente se volvió tema de conversación.
De acuerdo con lo que se ha comentado alrededor del club, la llegada de Azcárraga en Mustang fue protagonizada por una auténtica joya automotriz: un Ford Mustang GT 2+2 Fastback modelo 1968, en un espectacular color oro metálico. El clásico muscle car no pasó desapercibido, y su presencia generó emoción inmediata, ya que muchos se detuvieron para admirarlo, tomar fotos y grabar videos del momento. Incluso se reportó que el vehículo provocó una breve congestión en los alrededores de Coapa por la atención que atrajo.
Este automóvil, considerado una pieza de colección, estaría valuado en más de 1.2 millones de pesos, lo que convierte la llegada de Azcárraga en Mustang en un acontecimiento que va más allá de lo deportivo. El Mustang 1968 es reconocido como uno de los modelos más icónicos en la historia de los autos clásicos, admirado por su diseño agresivo, su presencia imponente y el legado que representa dentro de la cultura automotriz. Su aparición en el entorno del Club América fue como ver un pedazo de historia rodando en pleno corazón del equipo.
Las reacciones en redes sociales no tardaron en aparecer, con muchos aficionados destacando la personalidad y el toque de elegancia que transmitió el directivo. Para varios seguidores, la llegada de Azcárraga en Mustang refleja gusto por lo clásico, respeto por la tradición y una imagen que encaja con el peso e identidad del Club América como uno de los clubes más grandes de México.
Mientras el equipo se mantiene enfocado en sus objetivos dentro del campo, la llegada de Azcárraga en Mustang se ha convertido en uno de los momentos más comentados fuera de la cancha en los últimos días, reafirmando que en Coapa siempre hay algo que da de qué hablar.
